Nos ha tocado vivir en una etapa de la evolución en la que la formación es una de las claves más importantes que nos podemos encontrar para el progreso de un mundo que se está convirtiendo, a pasos agigantados, en un gran centro tecnológico. Un centro que no solo nos afecta a nosotros, quienes tendremos que acabar aprendiendo programación, al menos unos conocimientos básicos de ella, sino que también afecta a todos y cada uno de los sectores productivos que nos rodean y es que, con el paso de los años, todos los procesos que conocemos, se han tenido que ir adecuando a la nueva realidad del mercado y, con ello, las inversiones que tenemos que realizar para adaptarnos a las nuevas tecnologías son enormes.
Seguir Leyendo