Si la venta online ya estaba escalando posiciones en los rankings de negocio de manera realmente rápida, ahora la flecha de la estadística se ha disparado, y es que la población española en particular y la población mundial de forma generalizada se ha visto obligada a comprar ciertos productos de forma online durante el confinamiento y han seguido haciéndolo en la desescalada hacia la normalidad. Si antes eran 8 de cada 10 los españoles que tenían miedo, o reticencias al menos, de comprar productos online, ahora podríamos decir que ese número ha abajado notablemente y podríamos estar hablando de 3-4 de cada 10, lo que significa que el e-commerce no hace más que crecer.
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