Las cooperativas crecen en internet.

Cooperativa

En los últimos 5 años se han creado casi 600 cooperativas en la Región de Murcia; Consumer, una cooperativa de ventas, aumenta su facturación por internet. Aunque todos estos datos no están relacionados mecánicamente con el mundo digital, sí coinciden con el auge del comercio online.

El entorno digital siempre ha sido dado a relaciones de cooperación y colaboración. Cuenta Marketing Directo que, aunque no adoptó la forma legal de una cooperativa, Apple nació en 1976 de la unión de 3 amigos: Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne, que se unieron en una sociedad donde los 3 tenían el mismo poder de decisión y cuyo objetivo era desarrollar, fabricar y vender computadoras personales. La evolución de la empresa cogió otros derroteros, pero la idea inicial se parecía bastante a la de una cooperativa.

Otra de las infraestructuras propias de la era digital, los cooworkings, nacen en 1999. Cuando el diseñador de videojuegos Bernard DeKoven decide crear un espacio donde se podían reunir a trabajar profesionales del ámbito informático y compartir entre todos los gastos del local. La web sobre tecnología Limóbel dice que a mediados de los 90 ya se habían realizado experimentos parecidos en Berlín.

El auge de internet no ha hecho más que potenciar ese espíritu colaborativo. Encontramos plataformas donde se difunden y reparten trabajos para freelancers digitales, aplicaciones como Blablacar, donde los conductores pueden compartir los gastos del viaje con compañeros circunstanciales, o portales de venta de productos de segunda mano como Wallapop, donde los usuarios venden a personas como ellos aquello que ya no usan,

En muchos casos, son asociaciones colaborativas puntuales. Una cooperativa es algo más estable. Es una empresa. Sin embargo, algunos tipos de cooperativas, como las de trabajo asociado, están proliferando en internet. Nos asomamos a la curiosa relación que se establece entre las cooperativas y el mundo online.

¿Qué es una cooperativa?

Antes de ver esta relación, conviene detenernos a ver qué es una cooperativa. Puesto que es un concepto que a menudo aparece romantizado.

Nos dicen los abogados de Trámites Fáciles Santander, una asesoría multidisciplinar y bufete de abogados, que incluye en su plantel a profesionales especializados en la constitución de cooperativas y sociedades laborales, que una cooperativa es una asociación libre de personas, en la que los socios se asocian para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales.

En las cooperativas, los socios, además de aportar capital, se benefician de la actividad societaria, contribuyendo con su trabajo o beneficiándose del consumo o de la prestación de servicios.

Las cooperativas tienen un funcionamiento profundamente democrático. La asamblea de socios elige a los órganos de gestión y a los cargos representativos de la sociedad, y estos rinden cuenta de su actividad ante la asamblea. Siendo la asamblea de socios quien tiene la última palabra sobre las decisiones importantes que atañen a la cooperativa.

Nos cuentan también estos abogados que las cooperativas pueden beneficiarse de una fiscalidad ventajosa. Recibiendo en comunidades autónomas como Cantabria subvenciones para su constitución que van de los 10.000 a los 25.000 €, ya que son consideradas parte de la economía social.

Aunque solemos identificar este tipo de empresas con las cooperativas de trabajo asociado, donde los trabajadores son al mismo tiempo propietarios de la empresa, existen múltiples tipos de cooperativas. Como las cooperativas de consumo, economatos, donde los socios gozan de condiciones especiales en la compra de productos; las cooperativas de servicios, donde los asociados comparten servicios en común; las cooperativas agrarias, donde los agricultores colaboran en el procesamiento y venta de sus productos; o las cooperativas de viviendas, donde los futuros propietarios promueven colectivamente la construcción de edificios.

Las cooperativas en la era digital.

La Mondragón Unibertsitatea, Universidad de Mondragón, localizada en esta ciudad guipuzcoana que alumbró uno de los proyectos más interesantes y completos de cooperativismo en nuestro país, el de las Cooperativas Mondragón, opina que el cooperativismo está en perfecta coherencia con internet. Es más, según ellos, las cooperativas online son una estupenda alternativa a las grandes plataformas digitales.

Internet tiene la ventaja de que facilita el emprendimiento. Un profesional puede prestar sus servicios en la red con una inversión menor que si tuviera que montarse un despacho a pie de calle. Los distribuidores de cualquier tipo de producto pueden abrir una tienda online. Pero, al final, todos, de una manera u otra, van a morir a los marketplace y plataformas de las grandes empresas tecnológicas. Plataformas que, en el mejor de los casos, utilizan las webs o el trabajo de los emprendedores como una valla publicitaria o  cobran una comisión por actuar de intermediarios.

Internet no es un espacio tan amigable como se pretende presentar. Como sucede en el mundo físico, el pez grande se come al chico, y para sobrevivir no queda otra que asociarse.

Desde la Universidad de Mondragón se han impulsado proyectos de cooperativas online bastante interesantes. Como Benasturum, una plataforma de consultas cortas online por medio de videollamadas donde los usuarios pueden consultar sus dudas en temas que van desde aspectos de salud hasta problemas laborales.

O Sum Sum net, una plataforma colaborativa que pone en contacto a personas con profesionales y proyectos y que incluye un mercado donde los socios pueden comprar y vender bienes y servicios.

Comentan desde esta universidad que las posibilidades que abre internet para el movimiento cooperativista son inmensas. Con los medios que ellos tienen, están trabajando por crear plataformas intercooperativas, que pongan en contacto a cooperativas de diferente ámbito.

Consum, la cooperativa que crece en internet.

Señala el periódico digital Interdiario que Consum, una cooperativa de ventas, aumenta su facturación online un 60% durante los meses de verano, centrándose, especialmente, en las áreas turísticas.

Consum es una de las mayores cooperativas de distribución de España. Se fundó en 1975 en Alaquàs (Valencia). Desde principios de los años 90 hasta el 2004, se alió con el grupo Eroski, la otra gran cooperativa de distribución, nacida dentro del ecosistema de las cooperativas Mondragón. En la actualidad, Consum es una cooperativa independiente. Cuenta con casi 5 millones de socios y una presencia relevante, por medio de supermercados propios, en regiones como la Comunidad Valenciana, Cataluña, Aragón, Murcia, Castilla-La Mancha y Andalucía.

En los meses de verano refuerza la logística y lo hace centrándose en 150 localidades del litoral mediterráneo que llegan a multiplicar su población hasta por cuatro. Estamos hablando de ciudades como Benidorm, Denia o Calpe (en Alicante); de Cullera y la Playa de Sagunto (en Valencia) o de Blanes y Lloret de Mar (en la Costa Brava catalana).

El eje central de su crecimiento se encuentra en la operatividad de su tienda online y en la flexibilidad de sus almacenes, estratégicamente localizados, que les permiten dar servicio tanto a los supermercados como al aumento de las compras online que se producen durante los meses de verano.

Consum ha roto la barrera de los 1.000 supermercados y alcanza una cuota de mercado del 4,9%. Lo ha hecho siendo una cooperativa, que compite contra grandes empresas de la distribución como Carrefour o Mercadona; aprovechando, como estamos viendo, los medios que internet pone a su alcance.

Murcia, la tierra de las cooperativas.

La página web oficial de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia resalta que en esta región se han creado 592 nuevas cooperativas en los últimos 5 años. Es una de las zonas de España donde más está aumentando el número de cooperativas. En la actualidad, en la Región de Murcia hay más de 2.000 cooperativas registradas que dan empleo a más de 85.000 personas.

Un 44% de las cooperativas creadas en Murcia en los últimos años están formadas por autónomos. Los cuales utilizan este tipo de sociedad para tener más relevancia en el mercado o para disponer de servicios de calidad para sus actividades profesionales que, de otra manera, les saldría más costoso.

No podemos decir que todas las nuevas cooperativas murcianas están relacionadas con internet. Pero internet, en algunos casos, sí ha influido en que muchas de estas cooperativas se creen.

El comercio electrónico se está convirtiendo en un dinamizador de la economía. Muchas actividades que tenían un ámbito local o regional pueden llegar a un público más amplio gracias a internet. Esto aumenta sus fuentes de ingresos, refuerza su solidez económica y ayuda a que empresas, en las que la propiedad está bastante diluida, como sucede con las cooperativas, crezcan a un ritmo más rápido.

Por otro lado, la era digital ha creado nuevas profesiones, como los diseñadores web, los desarrolladores informáticos, los consultores de marketing digital y un largo etcétera, que prestan servicios a nivel nacional e internacional, utilizando internet como su canal natural y que en ocasiones requieren de la colaboración de otros profesionales complementarios para atender los encargos de sus clientes. Cuando esta colaboración es estable, las cooperativas son una buena manera de legalizar la asociación.

Las administraciones públicas están facilitando los trámites para la creación de cooperativas, pudiéndolo hacer de manera telemática, de eso hablaremos más adelante, y están dando ayudas y subvenciones para la constitución de este tipo de empresas, lo cual también influye en que su número aumente de la manera que estamos viendo.

Las cooperativas de freelancers.   

Los freelancers, en  realidad, no son más que trabajadores autónomos. En la actualidad, solemos utilizar este anglicismo para referirnos a los profesionales que prestan sus servicios de manera online o que operan en el ámbito tecnológico o digital.

Es este un sector profesional donde las cooperativas digitales están cuajando de una forma considerable. Lo podemos ver en dos ejemplos.

Una de ellas son las cooperativas de trabajo asociado dedicadas a prestar servicios online. Son cooperativas que prestan una amplia variedad de servicios, y que reúnen a profesionales de diversos ámbitos, y donde los clientes pueden recurrir a ellos para encontrar el servicio que andan buscando.

En muchas de estas cooperativas, el freelance tiene que pagar una cuota para inscribirse. La cooperativa actúa como intermediario, pasándole al profesional encargos que se ajustan a su perfil y que ha recibido a través de su página web o de sus medios de contacto.

Es cierto que en internet encontramos una amplia variedad de directorios y plataformas en las que un freelancer se puede promocionar y un cliente puede buscar al profesional que necesita. Fiverr es una de las más conocidas. Pero las cooperativas de freelancers, a diferencia de estas plataformas, llevan al día todos los asuntos legales y fiscales del freelancer y le permiten facturar, cosa que no sucede con los directorios digitales.

Las cooperativas para facturar son otra de las modalidades de cooperativas que están triunfando en internet. Por lo que hemos investigado, en nuestro país son completamente legales. Estas cooperativas permiten a un trabajador freelance facturar aunque no esté dado de alta como autónomo. Se encargan de dar de alta y de baja en la Seguridad Social cuando recibe un encargo, gestionando sus pagos fiscales.

Creación de cooperativas de manera online.

Una de las novedades que nos trae internet es que las administraciones públicas están simplificando los trámites de constitución de una cooperativa, permitiendo que algunos de los trámites se efectúen de manera telemática. Este asunto nos lo explica la página web del Gobierno de Aragón, Infoculture.

Hay que tener en cuenta que en la legalización de una cooperativa hay determinados pasos que es necesario realizar de manera presencial. Uno de los más importantes es la celebración de la asamblea constituyente. En la que los socios de la cooperativa aprueban los estatutos y eligen a los órganos de gobierno.

Otro trámite que hay que efectuar de manera física es la firma de la escritura pública de constitución de la sociedad ante notario. A esta firma basta con que acudan los cargos representativos de la cooperativa, como el presidente, el vicepresidente y el secretario.

Trámites como el certificado negativo de denominación social, la inscripción en el Registro Autonómico de Cooperativas y la legalización de los libros de la cooperativa se pueden realizar de manera telemática.

Aunque este proceso se ha simplificado en los últimos años, siempre es conveniente contar con la guía de un asesor o abogado especialista en cooperativas para que se efectúe de acuerdo a la ley y sin contratiempos.

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